El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este domingo que no buscará la reelección en las próximas elecciones. Aunque a principios de julio había afirmado que sólo dejaría la carrera si se lo pedía el "Señor Todopoderoso", finalmente ha cedido ante las presiones y llamados de sus aliados y miembros de su partido.
En un comunicado publicado en su cuenta personal en la red social X (anteriormente conocida como Twitter), Biden expresó que ser presidente ha sido "el mayor honor" de su vida. A pesar de su deseo inicial de buscar la reelección, ha decidido abandonar la carrera presidencial para concentrarse en sus responsabilidades como presidente hasta el final de su mandato.
Respaldo a Kamala Harris
En otra publicación, Biden declaró su apoyo a la candidatura de la vicepresidenta Kamala Harris. "Compañeros demócratas, he decidido no aceptar la nominación y centrar todas mis energías en mis deberes como presidente durante el resto de mi mandato. Mi primera decisión como candidato del partido en 2020 fue elegir a Kamala Harris como mi vicepresidenta. Y ha sido la mejor decisión que he tomado. Hoy quiero ofrecer mi pleno apoyo y respaldo a Kamala para que sea la candidata de nuestro partido este año. Demócratas: es hora de unirnos y vencer a Trump. Hagámoslo", señaló el presidente.
El Partido Demócrata en Busca de un Nuevo Candidato
Con la decisión de Biden, el Partido Demócrata deberá elegir un nuevo candidato para las elecciones de noviembre. En las últimas semanas, el nombre de Kamala Harris ha ganado relevancia, y el partido ya ha realizado sondeos para evaluar sus posibilidades contra Trump. Durante una reciente rueda de prensa en la cumbre de la OTAN en Washington, Biden elogió a Harris, destacando que no la habría elegido como vicepresidenta si no creyera que estaba calificada para el puesto de presidente.
Encuestas y Opinión Pública
Una encuesta de la agencia de noticias AP y el centro de estudios NORC reveló que cerca del 60% de los votantes demócratas considera que Harris sería una buena presidenta, aunque su popularidad general entre los ciudadanos estadounidenses es más baja, con solo tres de cada diez opinando positivamente sobre su desempeño potencial en el cargo. Otra encuesta anterior indicó que el 65% de los votantes demócratas cree que Biden debería retirarse de la carrera presidencial, y la insatisfacción con su candidatura ha aumentado en los últimos meses.
Preocupaciones por la Salud y el Rendimiento de Biden
Las preocupaciones sobre la salud de Biden y su capacidad para continuar en la carrera hasta noviembre aumentaron tras su desempeño en el debate electoral contra Trump. Un intento de asesinato contra su contrincante a mediados de julio le dio un respiro del escrutinio mediático, pero también generó más nerviosismo entre los demócratas. La retórica incendiaria de Trump y su imagen de víctima política han fortalecido su control sobre el Partido Republicano, obligando a Biden a disculparse por comentarios anteriores que podrían haber sido interpretados como instigadores de violencia.
Impacto del COVID y Presiones Internas
El 17 de julio, Biden suspendió su campaña electoral tras dar positivo por COVID-19 mientras se encontraba en Nevada, un estado clave. Esta noticia llegó poco después de que Biden sugiriera en una entrevista que reconsideraría su candidatura si recibía un diagnóstico médico grave. Las presiones para que Biden se retire de la carrera han aumentado, con destacados miembros del partido, incluidos cercanos a Nancy Pelosi y el expresidente Barack Obama, sugiriendo que es hora de pasar la antorcha.
Mientras Biden se aislaba en su casa de playa en Rehoboth, Trump disfrutaba del apoyo de su séquito en la convención Republicana en Milwaukee, destacando el contraste entre las situaciones de ambos candidatos. Con la retirada de Biden, el Partido Demócrata se prepara para una campaña crucial en la que Kamala Harris emerge como una figura central.